¿Cómo puede ayudarnos un sexólogo a mejorar nuestra relación de pareja?

¿Cómo puede ayudarnos un sexólogo a mejorar nuestra relación de pareja?

NANI F. CORES 07.05.2020 – 06:21H

⏹ La labor educativa de estos profesionales resulta fundamental para la vivencia plena de la sexualidad de la población.

pareja sexólogo
La terapia de pareja con un sexólogo es eficaz en el 70% de los casos. Pexels

En lo que respecta a la sexualidad de los seres humanos, existen momentos puntuales que pueden provocar grandes revoluciones – puede ser el caso, por ejemplo, del reciente ‘boom’ de la saga literaria 50 sombras de Grey, que ha conseguido que millones mujeres se atrevan a romper tabúes y disfrutar de otras maneras de su sexualidad- y luego está el trabajo de pico y pala que centenares de profesionales realizan todos los días en sus consultas.

Aunque cada vez más solicitados, valorados y respetados, durante mucho tiempo ir al sexólogo se ha considerado una cuestión casi de ‘secreto de estado’ – como también podía dar pudor visitar al psicólogo o al psiquiatra-, o muchas veces descartada de antemano por miedo, cuestiones morales o religiosas.

La sexología, de hecho, es una ciencia relativamente nueva. La profesión de sexólogo, tal y como hoy lo conocemos, surgió a principios del siglo XX y en nuestro país quienes la ejercen han realizado un posgrado en sexología (lo que comúnmente se conoce como máster) tras licenciarse o diplomarse en psicología, medicina, enfermería, trabajo social, psicopedagogía… Por lo tanto, la sexología es una disciplina independiente para la que se necesitan unos estudios especializados y una práctica clínica.

Una vez aclarado esto, la pregunta del millón sería, ¿en qué nos puede ayudar un sexólogo? Aunque su labor más conocida es la de abordar problemas o dificultades sexuales bien individuales o bien de pareja cuando éstas aparecen, lo cierto es que el abanico de labores que pueden realizar estos profesionales es mucho más amplio. Entre ellas:

– La educación sexual: informando y fomentado la vivencia plena y satisfactoria de la sexualidad de cada cual (con lo cual se evitan, además, muchos de los problemas que luego requieren de un trabajo más profundo en consulta).

– Orientación en derechos sexuales y cuestiones relativas a la prevención de embarazos y enfermedades de transmisión sexual (ETS).

– Información sobre identidad sexual así como fomento del respeto a todas las orientaciones sexuales (LGTBfobia).

– Prevención de violencia de género.

Podría decirse, por tanto, que un buen sexólogo posee conocimientos de sexuación, sexualidad, erotismo, amatoria, procreación y pareja.

Los sexólogos tienen pues una labor didáctica, ya que ayudan a resolver las dudas de sus pacientes, y pueden asesorarles y ofrecerles alternativas para mejorar su vida íntima y sexual. 

Sus conocimientos son muy útiles, por ejemplo, en momentos clave en la vida de cualquier persona como la adolescencia, el inicio de la convivencia en pareja, el embarazo y la crianza, la menopausia, la jubilación, cuando aparecen enfermedades crónicas que pueden afectar a la sexualidad o bien cuando queremos reiniciar o continuar la vida sexual tras haber sufrido alguna enfermedad grave como un cáncer de próstata.

Cuando el paciente o la pareja así lo requiera, el sexólogo puede recomendar el inicio de una terapia que tendrá como finalidad curar o reasignar alternativas eróticas que ayuden a la persona o a la pareja a mejorar su vida sexual

Se estima que el 95% de las disfunciones sexuales son de origen psicológico debido a problemas de ansiedad (preocupación por el rendimiento, malas experiencias o un mal aprendizaje). La terapia pone el foco de atención en mejorar ese funcionamiento. Por otro lado, cuando la terapia se inicia en pareja la eficacia suele estar en torno al 70% y tendrá mayor éxito cuanto antes acuda a consulta.

¿Cuáles son los problemas más frecuentes que toca un sexólogo en consulta?

Disminución del deseo sexual

Afecta tanto a hombres como a mujeres y pude estar relacionado con episodios de estrés, baja autoestima, problemas familiares o económicos, o también, falta o pérdida del amor entre la pareja.

Anorgasmia

Ocurre cuando las personas no son capaces de llegar al orgasmo, en la mayoría de los casos por una causa psicológica. Hay mujeres que afirman, incluso, que nunca han experimentado un orgasmo o solo lo han conseguido con la estimulación del clítoris y no durante la penetración. También existe la anorgasmia selectiva, que se presenta cuando no se logra tener un orgasmo con una persona pero sí con otras o solo durante la masturbación.

Dispareunia

Es el coito doloroso tanto en mujeres como en hombres. Abarca desde la irritación vaginal postcoital hasta un profundo dolor. Se define como dolor o molestia antes, después o durante la unión sexual.

Vaginismo

Muchas mujeres son incapaces de permitir una penetración por la vagina, cerrando los músculos que rodean a ésta de tal manera que un intento de penetración resulta excesivamente doloroso.

Eyaculación precoz

Según un estudio de la Universidad de Harvard uno de cada cinco hombres presenta problemas de eyaculación precoz. Quien la sufre suele experimentar una gran decepción al no poder disfrutar del coito por más tiempo.

Disfunción eréctil

Su origen puede estar relacionado tanto con situaciones emocionales como con enfermedades como la diabetes o la hipertensión.

Incapacidad eyaculatoria

Algunos hombres presentan problemas relacionados a la falta de eyaculación. La ansiedad o miedo por contraer alguna enfermedad o embarazar a la pareja, están asociados con dicho problema.

Problemas de pareja

Además de los problemas sexuales antes mencionados la relación de pareja puede ser abordada con el sexólogo desde otros puntos de vista como puede ser la falta de comunicación o las distintas expectativas que pueden tener ambos miembros tanto en lo sexual como en otros aspectos.

Vida sexual después de una enfermedad

Como puede ser un cáncer de mama o de próstata, que puede afectar tanto a la autoestima de quien la ha sufrido como a su relación con la pareja.