Visibilidad bisexual: in(bi)sibles y hasta las narices de serlo

Visibilidad bisexual: in(bi)sibles y hasta las narices de serlo

visibilidad bisexual

Hoy, que se celebra el Día de la Visibilidad Bisexual, quisiera aportar un breve (brevísimo) catálogo del repertorio de respuestas que puedes obtener al afirmar “soy bisexual”:

“Pero ¿Cómo vas a ser bisexual si tienes novio?”. “Seguro que ligas el doble”. “¿Y a tu pareja no le importa que seas bisexual?”. “Qué morbo dais las tías bisexuales…”. “Ya se te pasará cuando encuentres a la persona adecuada”. “En el fondo, todos somos bisexuales”. “Eso lo dices porque está de moda…” y un laaargo etc.

¿Por qué es importante el día de la visibilidad bisexual?

Las personas bisexuales representan más de la mitad del colectivo LGBT+ y, no obstante, siguen existiendo tanto desconocimiento sobre la bisexualidad que cualquiera diría que la B significa “boniato”. Incluso en el ámbito de la investigación, cuesta encontrar estudios que tengan en cuenta a las personas bisexuales o que sepan definir correctamente esta orientación sexual. Así pues, no es de extrañar que el imaginario colectivo esté plagado de mitos y falsas creencias en torno a la bisexualidad.

De ahí la importancia del día de la visibilidad bisexual. Nos permite desmontar, poco a poco, estos mitos y falsas creencias.

Los 2 falsos mitos más habituales que nos gustaría desmontar en el día de la visibilidad bisexual

Las personas bisexuales no son más promiscuas ni más infieles por el hecho de serlo. La orientación sexual no tiene nada que ver con el número de personas con las que se mantienen relaciones sexuales e, irónicamente, el mito de que “se liga más siendo bisexual” es muchas veces un obstáculo en sí mismo para obtener pareja. Precisamente a raíz de la creencia de que alguien bisexual siente atracción por absolutamente-todo-el-mundo, hay muchas personas (tanto heterosexuales como homosexuales) que no querrían mantener una relación de pareja con bisexuales.

Ya va siendo hora de deconstruir este tópico de la bisexualidad. Tener la capacidad de sentir atracción por personas de cualquier género dista mucho de que te gusten todas y cada una de las personas con las que te cruzas por la vida, sin filtro.

Un sencillo ejemplo que desmonta este mito sobre la bisexualidad

Fulanito y Menganita entran en una discoteca donde hay 50 hombres y 50 mujeres (omitimos a las personas no binarias del enunciado para simplificar las matemáticas). Fulanito es gay y se fija solo en los hombres. Menganita, en cambio, es bisexual y se fija tanto en ellos como en ellas. Después de dar una vuelta por el recinto, Fulanito y Menganita se ponen a charlar de lo que han visto. A Fulanito le han llamado la atención 12 hombres, mientras que a Menganita le han llamado la atención 3 hombres y 4 mujeres. ¿A quién le han atraído más personas en total?

Pero las matemáticas de primaria no parecen ser suficientes para acabar con la bifobia. Se sigue pensando que la bisexualidad es una fase, que se dice solo porque ahora es lo que se lleva, que de alguna manera esta orientación se desdibuja cuando estás en pareja… Y no es así: ser bisexual no es un estado pasajero, es una parte de la identidad de una persona, algo que no cambia dependiendo del estado civil.

Tampoco es necesario haber cubierto un cupo de relaciones con chicos y chicas para poder considerarse bisexual. Igual que una persona hetero (u homosexual) lo es ya antes de sus primeras relaciones, una persona bisexual también. No hace falta entregar un certificado de haberse acostado con hombres y mujeres para obtener el “carnet de bisexual”, de verdad. De hecho, la preferencia por diferentes géneros, la intensidad o la facilidad con la que se da la atracción por ellos, pueden variar a lo largo de la vida. 

La sexualidad es fluida y no sentir exactamente lo mismo por hombres que por mujeres no resta un ápice de bisexualidad. Así que, si eres bisexual y mientras lees esto te estás preguntando si eres “suficientemente bisexual”, solo hay una respuesta posible: Sí, lo eres.

¿Es lo mismo ser bisexual si eres mujer o si eres hombre?

Aunque todas las personas bisexuales han tenido que soportar alguno de estos clichés de vez en cuando, también se encuentran algunas diferencias entre mujeres y hombres bisexuales. A las primeras se las cosifica, se las sexualiza, se las considera carne de cañón para trío, como si en realidad fueran mujeres heterosexuales con curiosidad por experimentar con otras mujeres.

En cambio, a los hombres homosexuales se les suele acusar de ser “gays que no se atreven a salir del armario”. En definitiva, en ambos casos se considera que “la realidad” es la atracción hacia los hombres y que la bisexualidad es solo un disfraz, un camuflaje.

Al malestar de tener que aguantar preguntas íntimas, dar explicaciones interminables y poner los ojos en blanco ante el enésimo prejuicio que escuchan casi a diario, se le suman otros factores que afectan a las personas bisexuales.

Las investigaciones señalan que las personas bisexuales sufren más a menudo acoso, abusos sexuales y violencia en la pareja. Es difícil, a veces, encontrar lugares seguros, porque la discriminación se encuentra tanto fuera como dentro del colectivo LGBT+. No es de extrañar, entonces, que las personas bisexuales sufran un índice tan alto de problemas relacionados con la salud sexual y la salud mental: trastornos de ansiedad, depresión, baja autoestima… 

No es por culpa de la bisexualidad, es por culpa de cómo se mira y se trata a las personas bisexuales en nuestra sociedad.

Por eso sigue haciendo falta un Día de la Visibilidad Bisexual, porque para empezar a ver la bisexualidad tal como es, primero necesitamos empezar a mirarla con ojos limpios de prejuicios.

Fuente: somospeculiares.com

Laura Marcilla

Laura Marcilla

Psicóloga, sexóloga con especialidad en clínica y educación sexual.
Doctorada por la Universidad de Almería.